sábado, 25 de febrero de 2017

La chica de la barra

Sólo eres verdad cuando eres silencio.

Elvira Sastre

para Arantza, con cariño

Yo sé que su silencio no es excusa,
que su certera caricia a oscuras
fue un eclipse en el espejo.

Yo sé que la miré
y hubo luz
y amé,

           mas no me encontraréis tras una sombra.

25 de febrero de 2016,
01:50 am

jueves, 9 de febrero de 2017

Los versos baratos

No folles.
Esto es importante.
Siempre es mejor bailar toda la noche.

Los poetas están muertos.
Ya solo permanece una vil caricatura
que el vulgo zombifica,
que aplaude y lee y canta y tararea.

Los que hace algunos años
recordaban a Machado, a Federico...,
ahora son,
estrictamente, estúpidas siluetas
que copian su verdad
de un trágico ortoedro de aluminio,
que buscan "polisíndeton" en Google.

Es fácil: te despiertas una tarde
que estás muy inspirada, y te meas
sobre un papel en blanco, y se lo vendes
a Donald Trump por diez mil machacantes.
Es fácil, insultantemente fácil,
sembrar entre tus versos las palabras
"correrse", masturbarse", "lubricante",
no tienes que decir nada coherente.
Si quieres parecer inteligente
contrasta una metáfora copiada,
mejor si es de Luis García Montero,
que ahora está de moda,
tal vez una de taxis o de puertos;
y ponla en una cita a la derecha,
confiesa que has leído
y muéstrale a la masa tu lado cultureta.

Un paso más:
explora algún café de Malasaña,
increpa a algún cliente con sonrisas,
invítale a una caña
y pon tu nombre en una servilleta
(mejor si está arrugada).
Tú di que eres poetisa
y sácate unos libros con tus versos obscenos,
te miras al espejo en el papel
—los rayos incesantes de la luna de Madrid
refulgirán en tus cabellos y en tus "piercings"—
y enrocas otra vez, ¡porque tú puedes!,
tu canción de narcisismo.

Quizás a la primera no lo logres,
tranquila,
no cejes en tu empeño.
Los libros de Estadística confirman
que un día se sentará Benjamín Prado.
Y, ¿sabes?, sin haberlo planeado
serás la gran portada de las tiendas,
serás la gran gurú de los "milennials",
verás tu propio nombre en las paredes
en Colombia.

Es fácil
reventarle la cabeza a los lectores
que pagan sus impuestos de cultura
buscando consumir versos baratos.

Y no,
ya nadie baila.

En el metro,
Madrid, 9 de febrero de 2017, 19:07

jueves, 26 de enero de 2017

Las parejas normales

Aquí yacen los huesos de una mujer y un hombre 
que, no se sabe cómo, lograron ser felices
diez minutos seguidos.
 
Luis Alberto de Cuenca

Podríamos ser felices.

O podríamos
morder el
suelo
abrir en canal nuestras angustias
gritarnos sin sentido
morir
matarnos poco a poco.

Podríamos vivir juntos
abrazarnos cada mañana de primavera
quitándome aquella exigua sábana.
Podríamos volver a
Barcelona.

                   También podrías
despertarme con café y con rosas
antes de irte a trabajar,
mirarme
como
me mirabas las tardes de marzo en el Retiro
cuando eras joven y me escribías
poemas.

O tal vez
podrías estrangularme
lentamente
poco a poco
día tras día
sin
prisa
         esperando
a que
la
    nada
resuelva tus problemas.

Podrías
dejar de tener razón.

Podrías
simplemente
callarte.

Y mirarme,
y decirme "te quiero",
y ya está.

Leganés, 26 de enero de 2017

domingo, 25 de diciembre de 2016

La esperanza del regreso

La sutil evocación
de nuestras caricias como pájaros
en este fiel y ardiente invierno,
rozando en místicos recuerdos
tus ojos misteriosos,
                                  que
escapan
              rodando
desordenadamente entre tu pelo,
soñando
              una existencia paralela,
alondras de palabra,
canción de palabra renacida.

Tus besos dibujan copos en la noche.

Se revelan, con tímida ansiedad,
los póstumos alientos de noviembre,
las sombras cóncavas escondidas
debajo de tu cuerpo,
dimensión infinita de verdad,
temblor de las retamas bajo nubes de deseo
que dictan el misterio inquebrantable de este amor reconstruido,
que me salva cada noche con bocetos de cariño
que nunca morirán.

Como cada día, volveré a la cama
buscando a tientas tus
gafas y tu
boca,

tus lágrimas emocionadas de un treinta de marzo,
de un siempre despertar cada mañana
entre sinceros brazos,
de un tiempo monolítico que nos observa.
Y volver a contemplar el sol tras la tormenta,
el ánimo recóndito,
                                 un parque del Retiro
desenclaustrado de sinceras y legítimas
sonrisas.

                 Entretanto,
despertaré mis versos inconexos,
soñaré con la esperanza del regreso, y con las noches
de juvenil asedio,
de labios descubiertos en las sábanas.

En fin.

              Desde luego,
una noche tonta la tiene cualquiera.

Leganés, Nochebuena de 2016, 02:57h

lunes, 14 de noviembre de 2016

Princeps animae facultas

Primer principio de la Termodinámica:
                                                                el amor
es un sistema termodinámicamente inestable
que transforma el chocolate en caricias.