domingo, 7 de junio de 2026

Azar

Considero probable

que en uno de esos cruces maquiavélicos

de la ciudad durmiente

me rozara un vuelo pálido en tu pelo

como una alondra en tímido

consenso con mi ausencia.


Considero probable

que aterrice ese vuelo en la sombra

tranquila de tu voz

como la tierra firme, como el

viajero que cierra la puerta de su casa.


Considero equiprobable elegir

entre tu voz y el viento,

entre cien despertares solo

o un instante en tus sueños.


Considero probado

que el cruce ya se acaba

y se lleva mi vida por delante.

Como en todos los jóvenes,

lo exacto del placer nubla el azar

certero del recuerdo.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Preámbulo

Primero fui escritor, y no neurólogo.
Aprendí en estas lides
desamando y leyendo a Federico.
Después llegaron otros.
Maduré tarde,
si es que puedo decir que he madurado,
en esto de los versos.
Casi nunca me leo.
No anhelan estos textos la excelencia,
sólo eficacia básica
y un espejo de papel para mis semejantes.

He escrito baratísimos opúsculos
que no se dejan ver en librerías.
Su sólo peso en el estante basta.
No han ganado certámenes.
Tampoco me recoge ninguna antología.
Si ellos son estallido, quizás yo soy el globo.
Pero me da lo mismo.

Odio que me declamen, aunque nunca lo han hecho.
Son textos para contemplar con sigilo,
como si fueran aún peores, como si al académico
rascara en el gaznate,
mirados con cariño y sencillez.
Leídos, en silencio y con buen vino,
desnudan algo de mí mismo.

Quise ser Pepe Hierro o Luis García Montero,
pero me detuvieron a mirad de camino.
Ahora tan sólo espero que alguien mire mis textos,
compartiendo el ardor con que surgieron
durante media vida
y les coja cariño.